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domingo, 7 de febrero de 2021

FISCALIA DE TASAS

 

Fue el primer destino de mi padre, una vez sacadas las oposiciones. La Fiscalía de Tasas se creó en 1940 como organismo que debía controlar la frecuencia con que, en muchas provincias, se cometían abusos en la venta de artículos de primera necesidad (se trataba de evitar la explosión del mercado negro). Porque, esto suponía un grave daño al abastecimiento de las poblaciones y a los hogares humildes españoles, que se verían obligados a pagar unas cantidades altísimas por artículos vitales como pan, leche, aceite, huevos, … La necesidad, en esa época era tan alta, que se decía que de persistir en la tolerancia de tales argucias llevaría al hambre y la ruina. Por eso era necesario adoptar medidas que corrijan con rapidez y ejemplaridad las prácticas de los corruptos de la época a quienes, entre otras sanciones, les podía caer la del destino en un Batallón de Trabajadores.

Los productos más necesarios para el desarrollo del ser humano eran los que estaban sujetos al control e intervención de la Comisaría General de Abastecimiento y Transportes que fue el antecedente próximo del SENPA y que tenía encomendadas funciones de vigilancia y control con Fiscalía de Tasas que se configuró como un organismo gubernativo establecido en cada provincia mediante la correspondiente delegación, la fiscalía provincial, encargada de perseguir el mercado negro, independientemente de las consecuencias penales que eran elevadas a los tribunales. Los fiscales de tasas trabajaban estrechamente con los delegados de la Comisaría General de Abastecimiento y Transportes y. como tenían delegación en todas las provincias, así papá se podía quedar en Cáceres.

Bueno, pues este fue uno de sus primeros destinos una vez sacadas las oposiciones de ingreso en la Carrera Judicial. Destino cómodo, por su residencia en Cáceres pero complicado porque, en ocasiones, se vio obligado a incoar diligencias fiscalizadoras contra personas conocidas. Por otro lado, creo que la incorporación al puesto de trabajo era inmediata como inmediato era la percepción de sus retribuciones salariales que tan bien venía a su extensa familia a la que ya venía subviniendo con espléndida largura desde que ingresara en la milicia con veinte años recién cumplidos; esto, también le determinó para optar por el destino de fiscalía.

Durante esta época le tocó conocer de un asunto que le fue especialmente violento por haber tenido que incoar diligencias esclarecedoras con respecto a un conocido que había ocultado una cosecha de trigo en un hoyo excavado bajo un almiar de pacas de paja, cuando unos gitanos que fueron a llevarse la paja descubrieron el alijo de grano y tuvo que intervenir fiscalía de tasas contra el propietario de la finca.

 


sábado, 23 de enero de 2021

CHINITO MANDALIN

 


Pedro le ha dado el abrazo de Vergara al Chepa. Después de los desbarajustes oníricos que le había producido. Cantinflas disfrazado de chinito mandarín. De la era verdadera del Japón. Mi coleta es de tamaño natural y con ella me divierto sin cesar... y si se tercia me hago un moño. Bueno, pues a este pollo el abrazo le ha salido pero que muy rentable: ascenso meteórico a la vicepresidencia del gobierno. Del gobierno del desgobierno. Del gobierno de la desgobernanza y la intransparencia. Del gobierno de Monipodio. El de Rinconete y Cortadillo y quién sabe si no tardará en presidirlo al paso que vamos y si Dios no lo remedia -porque ya los ciudadanos hemos hecho todo lo posible porque así sea-. Como así ha sido. Ya le tenemos pisando alfombra y.... posiblemente, pisando Phanton. Que a nadie le amarga un dulce señora. Que todos tenemos derecho !señooora!. Lo hemos conseguido. Lo de menos el PIB, el paro, el déficit, el retroceso económico y amnesia sobre los luctuosos hechos del tardo republicanismo de las primeras décadas del siglo pasado. Lo de más la memoria histórica y los huesos. Esto es lo que interesa porque forma parte del buenísimo de moda. El que gusta a la gente. A tu gente que vota, la que con frecuencia afirma:



-es que es un señó mu güeno y mu guapito que ha dicho que nos va a subí las pensiones y a bajá el precio de la luz. Sí, es mu agradable. Habla con todo el mundo y ... menudo fachón tiene, si parece un artista.

-y el muchacho encorvaino que le llaman el chepas, es mu muchacho mu formal que todavía no ha robado na ... que se sepa.

Todo lo demás no importa. Las instituciones, el ejército, la monarquía, la Constitución, la justicia... intrascendente.

Al votante lo único que le interesa es lo trivial, adjetivo, circunstancial. Su día a día. Su pan y circo. Los valores como el Progreso, la unidad de la Patria, el esfuerzo y sacrificio para ensalzar los paradigmas que engrandecen a las Naciones, estos son chorradas de fascistas. Pasar el tiempo pegados a la tv, al fútbol, a los realities, a esos programas vacuos que entre chef y chef o paisajes paradisíacos y casas en las que cohabitan sin pudor ni rubor unos y otros, mientras les insuflan mensajes subliminales que provocan la animadversión o encandilamiento contra las instituciones ... la envidina. 

A propósito de "dina". Ya se me había olvidado. Hubo una vez alguien que incurrió en una denuncia, al parecer, falsa pero que dio lugar a diligencias preliminares... de verdad... ¡qué chungo más raro todo! 

miércoles, 11 de noviembre de 2020

HACE LA FRIOLERA DE 42 AÑOS

 


Al cabo de tanto tiempo transcurrido, nos podemos preguntar si ha valido la pena el estado tan democrático, tan social y tan de derecho que nos dimos con la Constitución del 1978. ¡Desde luego que sí¡ Conviene enfatizar la respuesta cuando se entra en fase de declinante lógico escepticismo provocado por los últimos acontecimientos políticos, económicos y sociales: secesionismo regional, gobierno Frankestein, paro, deuda, déficit, liberación de presos, ocupas, terroristas excarcelados.

 

De modo que salir a la calle (si nos deja alguna vez este coronavirus-chino que nos invade) se ha convertido en un poema. Podemos cruzarnos, sin mayor complicación, con un sanguinario criminal monstruoso devora-inocentes o con el autor de un atentado terrorista o con un desquiciado independentista. Y podremos coincidir con esforzadas familias sin saber donde guarecerse por haber sido despojados de sus viviendas por abnegados okupas mientras que los primeros guardaban las extensas colas del hambre. Nos preguntaremos ¿pero esto cómo es posible?. Y esto ¿por qué?. Pues, por la sencilla razón de que, a partir de aquella Constitución, entre otras leyes  nos dotamos de una legislación penitenciaria muy aperturista, liberal y socialmente avanzada. De corte nórdica para más señas, que lo posibilita y porque hay que cumplir escrupulosamente con el principio de legalidad. Ese principio que venía a fundamentar la pirámide normativa que ideó Kelsen. Sí, Hans, que decía que había unas normas de rango superior que no podían ser alteradas por las de rango inferior. También esto ha sido invertido ahora: una mera Orden Ministerial puede dar al traste con el desarrollo normativo del derecho Constitucional a la Educación. Igual que el sacrosanto, en principio, derecho a ser informado y a la libertad de información puede sucumbir ante una decisión ministerial adoptada en un Consejo de Ministros multitudinario.

 

A esta situación hemos llegado por el afán de ser más papistas que el Papa de los Constituyentes, por la excesiva tolerancia de los transitorios y por el golpe de la literatura judicial. “Tres palabras rectificadoras del legislador convierten bibliotecas enteras en basura”, decía Kirchman. Tres palabras impropiamente incorporadas a una resolución judicial han convertido en basura el Estado de Derecho.

 


También podemos sortear la presencia de un grupo de alentadores del terrorismo mientras festejan, pacíficamente, la feliz reincorporación a la sociedad de uno de sus arrojados gudaris de peculiares guerras contra ciudadanos indefensos que, recientemente, hayan podido ser elegidos como diputados, senadores o ediles. Todo esto es actualmente posible por haber sido legalmente admitido.

martes, 28 de julio de 2020

NEMO AUDITUR QUOD TURPITUDINEM ALEGANS, DE NUEVO

No puedo ser más escéptico ante la proliferación de verdades oficiales que produce la pandemia en la que nos vemos inmersos. Mi escepticismo alcanza desde la propia declaración de pandemia hasta sus consecuencias finales: número de muertos. Por más que he intentado investigar en los antecedente próximos y remotos de la crisis sanitaria que nos asola, nunca he encontrado tantos errores, inexactitudes, cambios de criterios, improvisaciones, falsedades y desconocimientos como en los que han incurrido aquellos que han dado en erigirse en adalides de la lucha contra el mal. Los conceptos de dolo y negligencia discurren a lo largo de todo el itter nocivo desde las causas del origen hasta sus resultados pasando por las medidas adoptadas. Nos movemos en la diatriba de si habrán sido intencionados o imprudentes. No sé si esta postura me acercará a la considerada como apócrifa, heterodoxa o extraoficial. No sé si me deslegitimará el acercarme a los criterios sostenidos por Miguel Bosé, Putin, Trump o por la Bruja Lola. Pero lo que sí puedo afirmar sin temor a confundirme, y a la hemeroteca (antes de censura) me remito, el desiderátum de errores que se han venido sucediendo a nivel mundial y con mayor énfasis a nivel nacional, sobre todo Illa-Simón-Expertos y demás adláteres, avala mi insistente creencia de que, sobre el problema controvertido, no se tiene ni idea de por dónde viene el aire; ni cuál haya sido la causa originadora; ni la forma de producirse el contagio, ni, mucho menos, de cómo terminar con el bicho. Y si no, a las pruebas me remito. Sólo conocemos con precisión unos síntomas y unos efectos. Relación de causalidad débil. Síntomas y consecuencia. Me da la sensación que para encontrar algún antecedente de este tipo. De este tipo de desconocimientos enciclopédicos en la gestión pública de algo, nos deberíamos remontar a la época del medioevo cuando se fundamentaban la razón de ser de las diferentes pestes bubónicas que tuvieron lugar en castigos divinos. Los disparates que hemos estado escuchando son de similar jaez. A parte de que las medidas adoptadas en intento de su erradicación son muy similares: aislamiento físico y social. Qué difícil es entender esto en un mundo en el que en nanosegundos se progresa con conjuntos ordenados y finitos de operaciones capaces de solucionar cualquier diatriba. En un mundo en el que la innovación tecnológica, el desarrollo científico y el talento humano se vienen superponiendo a cualquier actividad que desarrollamos, ocurre que la única solución para no contagiarnos es ponernos el mascarón de proa y, si mucho me apura, encerrarnos en las cuatro paredes de nuestro pequeño reducto familiar hasta nuestra propia consunción. No me resigno a admitirlo aunque no tenga más remedio que adaptarme a las circunstancias.

jueves, 11 de junio de 2020

LOS OFICIOS DEL AUTOMÓVIL

Domingo era un conductor del Parque Móvil de los Ministerios que trabajaba principalmente con mi padre, cuando era Subsecretario de Agricultura (años 1965-1969). Domingo tenía adscrito un Dodge Dart negro. Impecable. En el maletón guardaba las herramientas y utensilios de limpieza del vehículo perfectamente ordenados en un cajón de madera "ad hoc". Allí también guardaba la funda negra con que cubría el cilindro en el que se insertaba la bandera de España que anunciaba que una autoridad ocupaba, en ese momento, el vehículo oficial. Domingo era correcto. Muy buen conductor, hombre serio e incluso algo taciturno. Se parecía a Dom Adams que hacía de Maxwel Smart en Superagente 086. Domingo sufrió una gran pena. Tenía dos hijos gemelos que cursaron brillantemente sus estudios en el Ramiro de Maeztu pero uno de ellos murió como consecuencia de las heridas sufridas en un "manteo" que le hicieron los compañeros de clase con motivo de una celebración escolar. El otro hizo Ingeniero Aeronaútico; si mal no recuerdo especializado en misiles. En aquella época los conductores vivían en el Parque Móvil. Allí tenían sus viviendas y su tabajo. Había colegios, comedores, zonas de ocio y esparcimiento, talleres mecánicos. Era "la ciudad del automóvil". Toda esta infraestructura estaba radicada en Madrid. Zona Cea Bermudez-Bravo Murillo. Se la encargó, después de la Guerra Civíl, Franco a un palentino Ingeniero Industrial que debería, inicialmente, acometer tan solo la conservación y recuperación del deteriorado estado en que habían quedado después de la guerra los vehículos y maquinarias. Don Jesús Prieto Rincón fue el director de esta impresionante orquesta que ha funcionado hasta nuestros días; fue el responsable de la contratación y ejecución de la gran obra que supuso la creación de la consiguiente infraestructura física y administrativa que desenvolviese el proyecto automovilístico ideado. Una ciudad del automóvil en el centro de la capital de España. Esto es lo que nos parece indicar el gran artista palentino, Germán Calvo, autor del mural de unos 17 metros de largo que ejecutó en el Parque Móvil por encargo de su paisano y Director y que, hoy, no saben que destino darle a tal obra de arte cuando, creo, que están pensando demoler. Esto me parece una barbaridad. Es como si trasladaran la General Motors de Detroit y pretendieran arruinar el magnífico mural que ejecutó Diego Rivera en 24 metros. El contertulio de la insigne Frida Kalho con la que mantuvo una azarosa relación. En la redacción de los proyectos arquitectónicos sobre los que se ejecutaron las obras que dieron lugar a su configuración actual intervinieron, entre otros, Ruiz de la Prada y Luis Prieto, hermano del Director del Parque. Para mí es un orgullo haber podido disfrutar de la amistad de las nietas del Sr. Prieto a quienes tuve la oportunidad de conocer hace muchísimos años en Baños de Montemayor.

martes, 5 de mayo de 2020

ESTE ES MI CORONAVIRUS




Un pueblo cautivo. Un pueblo sometido por el brazo opresor de la tiranía de los chantajistas: O estado de alarma, y de excepción por añadidura, o ateneros a las consecuencias de nuestra atávica ineptitud de la que, sin duda, os responsabilizaremos utilizando cuántos medios de difusión se encuentren a nuestro alcance. Estamos en una situación parecida a la generada en el tardonacismo más abyecto de la época más negra de Hitler. La de los guetos, la de los campos de exterminio. La de los gulag. El hacinamiento de cadáveres en improvisadas morgues. La suspensión de derechos fundamentales. La promulgación de normas sin emplearse el procedimiento legalmente establecido para su elaboración. Porque, entre otras cosas, se ha prescindido del principio de legalidad.

El dominio de los medios ha causado los efectos deseado. Las gentes, la ciudadanía o el pueblo, se resignan con cierta inconcebible por beatífica complacencia, en admitir la limitación de sus libertades más primarias porque se han utilizado en su devastadora privación, los grandes instrumentos de alienación intelectual, entre otros, la oportunista declaración de pandemia instrumentada por el compañero-presidente de la OMS, que ha sido de gran ayuda para la consecución de los objetivos de la China. Sólo ha sido necesario alinearse con quienes propugnan este método de restricción de derechos fundamentales del individuo, para obtener el pleno reconocimiento y satisfacción de una sociedad cercenada en sus pretensiones más primarias. La vida se ha relativizado a sus aspectos materiales carentes de todo tipo de trascendencia subjetiva. La libertad también se ha relativizado, como la economía. Se propugna la falsa creencia hipócritamente difundida de que se va a evolucionar de "lo mío" a "lo nuestro". Que las individualidades deben perder interés en favor de una mal entendida "solidaridad" de balcones y estrafalarios personajes ansiosos de efímeras cotas de popularidad.
Y todo ello según dicen, por causa del "bicho-malo"

lunes, 20 de abril de 2020

SALVE





SALVE 

(ARTÍCULO DE ABUELITO ROMUALDO EN LA OPINIÓN DE TRUJILLO 27 DE OCTUBRE DE 1912) 





La edad de la risa, medicina del alma, que crea las ilusiones puras, por todos concebidas en días dichosos, con caballitos y con dulces, con juegos y con paseos envolvía y alegraba mi vida. 



Mi madre -como todas las madres- por las noches y por la mañana, cuando me desnudaba y vestía, iba modelando los sentimientos del corazón del hijo, en el amor santo de nuestra Religión única. Y dirigiendo la lengua embarullada y torpe del hombrecillo en ciernes, pronunciaba uno y otro día, palabra por palabra, las oraciones que primero aprenden los niños. Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, el Padrenuestro, la Salve y el Credo. 



Entre las oraciones, como buenos trujillanos, nunca faltaba la que mi madre empezaba así: por la Santísima Virgen de la Victoria. 



Yo era muy torpe; sin su ayuda no podía repetir, solito, como ella me decía, aquellos rezos. 

Í
Los domingos, al ir a Misa por el camino de la Iglesia me hacía reflexiones para que rezara lo que en casa rezábamos juntos; y cuando en la Parroquia, sus brazos amorosos me cogían para colocarme bien en el banco, siempre, siempre, repetía lo mismo: reza hijo, reza aquí tu solito lo que yo te enseño para que Dios te haga bueno, para que Dios te guíe. 



Yo callaba, callaba y sufría como se sufre a los cinco años. Quería obedecer, deseaba rezar, para que Dios me hiciera bueno y porque lo mandaba mi madre. Y empezaba el Padrenuestro, empezaba la Salve, empezaba el Credo ¡me ponía tan contento¡ lo sabía muy bien pero ¡ay¡ era sólo el principio; después, cuanto mayor era mi atención, cuanto más se esforzaba la memoria en recordar, repetía y repetía muchas veces las mismas palabras, y cuando más fácil me parecía terminar, había empezado de nuevo y llegaba a las palabras de antes, tan rebeldes, tan difíciles, tan imposibles, que nunca salía de ellas. 



Yo era muy malo, pensaba, no sabía rezar solo. Y fue un día, día feliz de venturosos tiempos, que los niños esperan con impaciente alegría, aquellos en que las impresiones son las propias y tan del alma, que parece como si la solemnidad de su fiesta fuera hecha solo en atención a los niños, para que lo vean, para que gocen, para desearlos. 

La Victoria, el Carnaval, Semana Santa; ¡qué trujillano, por años que pasen, por lejos que de Trujillo esté, no recuerda, con inconfundible aflicción del espíritu, estas fechas de la niñez en su pueblo¡. 



Pues era uno de esos días, de sol magnífico y de vida lleno, con música y cohetes en las calles; graves y solemnes las autoridades, alegres y majos los vecinos, felices los niños, resplandecientes la Iglesia, de luz, de gente, de flores. Muy de mañana, tempranito, fui con mi madre a San Martín, para tener buen sitio en la fiesta de nuestra Virgen. 



Con mezcla de curiosidad y admiración, veía a los tres sacerdotes, acompasados y ceremoniosos, cantar y moverse en el Altar, donde empezaba la Misa. Y luego en el púlpito, otro sacerdote sabio y bueno, nos hablaba de cosas muy bonitas, de la Virgen, de Trujillo, de la Victoria, de la guerra… ¡lo que yo disfrutaba oyéndolo¡ ¡Cuánto me gustaba a mi todo aquello¡. 



Y entonces después del sermón, impresionado, envuelto en el misterio augusto del milagro, intenté rezar solo la Salve de la Virgen de la Victoria, la Salve que rezaba siempre en casa, la que no sabía decir sin mi madre. Y empecé: Salve, Dios te Salve…y seguí, seguí y salió bien, fui capaz de acabarla y recé otra y recé muchas ¡ya era yo bueno, pensaba, ya sabía rezar solo¡ Mi primer rezo fue la Salve de la Virgen nuestra. 



Desde entonces no la he olvidado. Por eso hoy cuando me piden un recuerdo para su homenaje, la mando el mayor recuerdo mío, el que todos los días la dedico y que empieza con las palabras: SALVE, DIOS TE SALVE, REINA Y MADRE.