Vistas de página en total

martes, 5 de mayo de 2020

ESTE ES MI CORONAVIRUS




Un pueblo cautivo. Un pueblo sometido por el brazo opresor de la tiranía de los chantajistas: O estado de alarma, y de excepción por añadidura, o ateneros a las consecuencias de nuestra atávica ineptitud de la que, sin duda, os responsabilizaremos utilizando cuántos medios de difusión se encuentren a nuestro alcance. Estamos en una situación parecida a la generada en el tardonacismo más abyecto de la época más negra de Hitler. La de los guetos, la de los campos de exterminio. La de los gulag. El hacinamiento de cadáveres en improvisadas morgues. La suspensión de derechos fundamentales. La promulgación de normas sin emplearse el procedimiento legalmente establecido para su elaboración. Porque, entre otras cosas, se ha prescindido del principio de legalidad.

El dominio de los medios ha causado los efectos deseado. Las gentes, la ciudadanía o el pueblo, se resignan con cierta inconcebible por beatífica complacencia, en admitir la limitación de sus libertades más primarias porque se han utilizado en su devastadora privación, los grandes instrumentos de alienación intelectual, entre otros, la oportunista declaración de pandemia instrumentada por el compañero-presidente de la OMS, que ha sido de gran ayuda para la consecución de los objetivos de la China. Sólo ha sido necesario alinearse con quienes propugnan este método de restricción de derechos fundamentales del individuo, para obtener el pleno reconocimiento y satisfacción de una sociedad cercenada en sus pretensiones más primarias. La vida se ha relativizado a sus aspectos materiales carentes de todo tipo de trascendencia subjetiva. La libertad también se ha relativizado, como la economía. Se propugna la falsa creencia hipócritamente difundida de que se va a evolucionar de "lo mío" a "lo nuestro". Que las individualidades deben perder interés en favor de una mal entendida "solidaridad" de balcones y estrafalarios personajes ansiosos de efímeras cotas de popularidad.
Y todo ello según dicen, por causa del "bicho-malo"

lunes, 20 de abril de 2020

SALVE





SALVE 

(ARTÍCULO DE ABUELITO ROMUALDO EN LA OPINIÓN DE TRUJILLO 27 DE OCTUBRE DE 1912) 





La edad de la risa, medicina del alma, que crea las ilusiones puras, por todos concebidas en días dichosos, con caballitos y con dulces, con juegos y con paseos envolvía y alegraba mi vida. 



Mi madre -como todas las madres- por las noches y por la mañana, cuando me desnudaba y vestía, iba modelando los sentimientos del corazón del hijo, en el amor santo de nuestra Religión única. Y dirigiendo la lengua embarullada y torpe del hombrecillo en ciernes, pronunciaba uno y otro día, palabra por palabra, las oraciones que primero aprenden los niños. Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, el Padrenuestro, la Salve y el Credo. 



Entre las oraciones, como buenos trujillanos, nunca faltaba la que mi madre empezaba así: por la Santísima Virgen de la Victoria. 



Yo era muy torpe; sin su ayuda no podía repetir, solito, como ella me decía, aquellos rezos. 

Í
Los domingos, al ir a Misa por el camino de la Iglesia me hacía reflexiones para que rezara lo que en casa rezábamos juntos; y cuando en la Parroquia, sus brazos amorosos me cogían para colocarme bien en el banco, siempre, siempre, repetía lo mismo: reza hijo, reza aquí tu solito lo que yo te enseño para que Dios te haga bueno, para que Dios te guíe. 



Yo callaba, callaba y sufría como se sufre a los cinco años. Quería obedecer, deseaba rezar, para que Dios me hiciera bueno y porque lo mandaba mi madre. Y empezaba el Padrenuestro, empezaba la Salve, empezaba el Credo ¡me ponía tan contento¡ lo sabía muy bien pero ¡ay¡ era sólo el principio; después, cuanto mayor era mi atención, cuanto más se esforzaba la memoria en recordar, repetía y repetía muchas veces las mismas palabras, y cuando más fácil me parecía terminar, había empezado de nuevo y llegaba a las palabras de antes, tan rebeldes, tan difíciles, tan imposibles, que nunca salía de ellas. 



Yo era muy malo, pensaba, no sabía rezar solo. Y fue un día, día feliz de venturosos tiempos, que los niños esperan con impaciente alegría, aquellos en que las impresiones son las propias y tan del alma, que parece como si la solemnidad de su fiesta fuera hecha solo en atención a los niños, para que lo vean, para que gocen, para desearlos. 

La Victoria, el Carnaval, Semana Santa; ¡qué trujillano, por años que pasen, por lejos que de Trujillo esté, no recuerda, con inconfundible aflicción del espíritu, estas fechas de la niñez en su pueblo¡. 



Pues era uno de esos días, de sol magnífico y de vida lleno, con música y cohetes en las calles; graves y solemnes las autoridades, alegres y majos los vecinos, felices los niños, resplandecientes la Iglesia, de luz, de gente, de flores. Muy de mañana, tempranito, fui con mi madre a San Martín, para tener buen sitio en la fiesta de nuestra Virgen. 



Con mezcla de curiosidad y admiración, veía a los tres sacerdotes, acompasados y ceremoniosos, cantar y moverse en el Altar, donde empezaba la Misa. Y luego en el púlpito, otro sacerdote sabio y bueno, nos hablaba de cosas muy bonitas, de la Virgen, de Trujillo, de la Victoria, de la guerra… ¡lo que yo disfrutaba oyéndolo¡ ¡Cuánto me gustaba a mi todo aquello¡. 



Y entonces después del sermón, impresionado, envuelto en el misterio augusto del milagro, intenté rezar solo la Salve de la Virgen de la Victoria, la Salve que rezaba siempre en casa, la que no sabía decir sin mi madre. Y empecé: Salve, Dios te Salve…y seguí, seguí y salió bien, fui capaz de acabarla y recé otra y recé muchas ¡ya era yo bueno, pensaba, ya sabía rezar solo¡ Mi primer rezo fue la Salve de la Virgen nuestra. 



Desde entonces no la he olvidado. Por eso hoy cuando me piden un recuerdo para su homenaje, la mando el mayor recuerdo mío, el que todos los días la dedico y que empieza con las palabras: SALVE, DIOS TE SALVE, REINA Y MADRE. 














martes, 29 de octubre de 2019

REBELIÓN O "HAPPENING"



El estrebegil formado en Cataluña, particularmente en Barcelona, por la peña estudiantil incitada, por unos, y tolerada, por otros, nos puede costar muy caro. El daño ocasionado por la incuria fascista tiene aterrorizada a la población. Abarca desde el económico al físico, del general al particular. Y todo por la contumaz persistencia de los poderes públicos en transigir con una multitud de iluminados movidos por diferentes intereses, todos ellos, en modo alguno, susceptibles de ser consentidos, protegidos, ni mucho menos, amparados o tolerados. 

Esa iluminación a la que me refería es la que ha servido a los procesados para eludir la pena de rebelión y ser reos de sedición. Es la ensoñación a la que se refiere la sentencia del procés. Precisamente, esa ensoñación que nos viene dado el coñazo desde hace décadas y que a unos soñadores les sirve para forrarse; a otros para arrasar con todo -en ambos casos, impunemente- y, los demás, a pagar el pato bajo los inquebrantables principios de cohesión interterritorial y solidaridad a que estamos obligados todos menos ellos: los chiquillos y sus amparadores. 

No cabe duda que las medidas más eficaces para conjurar los “happenings” de los “chiquillos” independentistas (como eufemísticamente han sido calificados por una locutora de TV catalana) es utilizar los medios de disuasión coercitiva empleando a fondo a los “mossos” (esto es, los mosos sacudiendo estopa a los niños de CDR. A sacco) y a su vez apremiando a los autores-responsables de los desórdenes para que, a su costa, o a la de quienes tuvieran la obligación de responder por ellos, se reparen los perjuicios ocasionados. Aplicando a tal fin, sus bienes, presentes y futuros en los términos establecidos en nuestro ordenamiento jurídico. 

Sólo una mentalidad delirantemente dialogante puede considerar que tirar 2.700 bolsas de basura en la Delegación del Gobierno, verter detergente en la fuente de la Plaza de España puede ser considerado como una mera “chiquillada”, o, por qué no, una instalación de “happening” o un acto “fluxus”, quemar un número incalculable de contenedores en mitad de la vía pública barcelonesa. De modo que tampoco sería suficientemente violento colapsar un aeropuerto, cortar vías de comunicación o incitar a una huelga ilegal. Esto es difícil de comprender. Por no decir inconcebible. 

En efecto, como quiera que “no basta la constatación de indiscutibles episodios de violencia para proclamar que los hechos integran un delito de rebelión” -luego la violencia ha existido, pero parece como si hiciera falta algo más, para que fuera una violencia que sirviera para cualificar el delito de rebelión-; parece que se hace necesario la constatación del nexo causal entre aquella y la consecución del fin que, en este caso, es la independencia de Cataluña. Pero, este planteamiento, también es difícil de comprender. En otro caso, podríamos hallarnos en presencia de un delito de los que la dogmática penal a la que tanto se alude en la sentencia, denomina “Delito Imposible”. 

Y, esto, por dos razones. Porque la consumación del delito de rebelión está reñida con su punición (de prosperar la acción, lo inicialmente ilícito dejaría de serlo). Y, en segundo, lugar, siendo esto así, por qué hacer tanto énfasis en la constatación de la verdadera violencia producida y sus autores. Otra cosa seria que el tipo penal recogido en nuestro Código, contuviera la sanción a los autores de todas aquellas conductas preparatorias, iniciales, preliminares que pudieran tener como finalidad la adopción, mediante métodos violentos, de resoluciones que contengan decisiones que vulneren preceptos constitucionales fundamentales como puede ser la unidad de España. 

Si la violencia, en el delito de rebelión, tiene que ser instrumental, funcional, preordenada de forma directa, sin pasos intermedios, a los fines que animan la acción de los rebeldes, cabría también que nos preguntáramos sobre cuáles son para el juzgador verdaderamente los fines que animan a los sentenciados. ¿De verdad que todavía no lo sabemos? Creo que fue algún dirigente catalán de inconmensurable fortuna actual quien dijo: ahora, paciencia y, luego, independencia. Si estos son delirios independentistas o ensoñaciones que forman parte del ámbito interno del individuo, lo que nos parece anunciar la Sentencia es que el pensamiento no delinque. Que la errática manera de comportarse los políticos sediciosos no va en serio. 

Entonces, a qué tanto interés en circunscribir una violencia real, efectiva e inmediata cuando lo que falta es un elemento fundamental del tipo que es una indudable intencionalidad secesionista. Me explico, porque la rebelión sólo se consumaría si prosperara esta. Y, si fuera esto así, la prosperabilidad del hecho inicialmente ilícito se convertiría inmediatamente en lícito, por el propio devenir de los acontecimientos, con lo cual no sería recriminable. 

Se desmonta, pues, el posible vínculo o nexo causal existente entre los medios violentos y los encausados como presuntos autores-motores del delito de rebelión (hoy condenados por sedición) ya que los primeros obran engañados por los segundos que lo que querían era, más que una independencia inmediata, ejercer presión sobre el Estado. El uso de la violencia así concebida, con engaño, como medio para llegar a un fin: la independencia de una parte del territorio de la Nación. Pero una independencia de bajo perfil. De poco fuste. Como si fuera la independencia de la señorita Pepis. 

jueves, 25 de julio de 2019

EL LOBO FEROZ






Hubo prestigiosos penalistas que apostaron por su maximalista visión antropomórfica del origen del crimen sin embargo, otros, se decantan por un preliminar punto de partida idílico (el hombre nace bueno y se hace malo) . Es la sociedad la que lo pervierte. En ambos casos lo que se está analizando es el desenvolvimiento del individuo en sociedad. Es la búsqueda del cumplimiento de  deberes que a cada individuo le corresponden, como haz de circunstancias que ayuden a configurar la idónea personalidad del sujeto, en su global dimensión, para su pleno desarrollo en sociedad. En efecto, se propugnan los deberes (no los derechos) como valores susceptibles de consecuencias positivas. Tradicionalmente, hasta ahora, el deber era el polo negativo, la antítesis, el reverso, la consecuencia adversa de las facultades, de los derechos. Esta construcción es una puerta que nos puede permitir entrar en un nuevo orden jurídico que sirva para fundamentar el verdadero régimen de los insociables. 


Después del último crimen horrendo de la fiera de El Campillo (por desgracia ha habido otros muchos, las manadas, los violentos) la sociedad no tiene más remedio que ponerse en guardia frente a este tipo de seres abyectos que, por la razón que sea, campan por sus respetos entre la gente de orden. Sí, la “gente”, la del “chepa” (dicho sea en estrictos términos de “jarabe democrático”). Ante nuestros ojos vuelven a reproducirse con visos de amarga realidad el cuento del lobo feroz. Entonces, la abuelita somos todos. Toda la sociedad es un clamor contra el reconocimiento indebido de derechos a quien no es merecedor de aquéllos porque su derecho lo va a convertir en arma criminal que va a aherrojar sanguinariamente contra seres inocentes en pleno desarrollo de sus legítimo y anhelantes proyectos vitales que se ven truncados por la maldad de quien no merece ser titular de derechos. Todos somos culpables. La sociedad es culpable. Porque sobreprotege al que tiene demostrada su incapacidad para vivir en sociedad. Una abundante información preliminar inunda y da cuartelillo a los medios de difusión ávidos de noticias impactantes que sólo sirven para alimentar el morbo de la sociedad. Sin embargo, Ammin Maalouf hablaba de “identidades asesinas”. Se refería a tribus apartadas del mundo occidental. El ciudadano no puede ser siempre la víctima: “Cuando asignamos a una comunidad el papel de cordero y a otra el de lobo, lo que estamos haciendo, aun sin saberlo, es conceder por anticipado la impunidad a los crímenes de una de las partes”. La tolerancia debe estar acompañada de medidas de protección. Tolerancia, sí; pero indefensión, no.

martes, 18 de junio de 2019

EL ORÁCULO



Me voy a arriesgar. Un pronóstico. Un vaticinio. La sentencia del Supremo vulgarmente conocida como del proces, va a ser, fundamentalmente, absolutoria. Absolutoria en cuanto al delito de rebelión y, me atrevería a decir incluso con respecto al de sedición, también. Esta va a ser la tónica general para la mayor parte de los encausados. Solo los Yordis van a tener que arrostrar con la responsabilidad de haber incurrido en actos preparatorios del delito de desorden, manifestación ilegal, atentado a la autoridad, desperfectos en los bienes de dominio público. 

No creo que el TS deje expedita la posibilidad de que el TSEDH le enmiende la plana porque, extralimitándose de sus competencias (el Tribunal Europeo) atienda las reivindicaciones de los presuntos rebeldes sobre la base de considerar que hayan podido conculcarse sus legítimos derecho a una tutela judicial y ésta sería defectuosa por haberse forzado la aplicación de un tipo penal a la conducta realmente desarrollada por los encausados, en la que no ha estado muy acreditado la utilización de la violencia como requiere el tipo penal de rebelión. Entonces, el TS, entre otras razones, para no verse enmendado, por la razón apuntada, por el Tribunal de Estrasburgo, adopta una resolución exculpatoria. 

La teoría alemana de la construcción técnico-jurídica del concepto del delito, cuyos más importantes epígonos son Mayer y Metzger, prevalente en nuestro derecho penal patrio, obliga, con fundamental apoyo complementario en la relativamente reciente (CE) teoría del principio de legalidad penal (nullum crimen sine previa lege), a encorsetar de manera considerable la conducta probada como realizada con el tipo penal previsto; y todo ello bajo los consiguientes e imprescindibles, también, principios de antijuridicidad, imputabilidad y culpabilidad de entre los que, el de tipicidad, es uno más. Aquí es donde está la madre del cordero. Las garantías constitucionales obligan a tener sobradamente acreditado que se hayan dado todos y cada uno de los elementos del tipo, y si no es así y de la manera totalizadora advertida, ya, no podremos utilizar esta vía. Siendo así que en estos casos (en los casos reproducidos a lo largo del proceso) puede advertirse la existencia de una voluntad colectiva de un grupo en subvertir la situación administrativa preexistente; hay voluntad de cambiar un sistema de organización político-administrativa, por otra que comporte la independencia del estado español, pero lo que es difícilmente apreciable es que se hayan dado las circunstancias con las que el legislador ha querido se lleven a cabo estos actos para ser constitutivos del delito de rebelión. 

Este será el leit motiv principal de la sentencia que no la critico, en modo alguno, ni la criticaré sea del tenor que sea porque en el desarrollo del proceso se han dado todas las circunstancias que pemitirían calificarlo como de modélico y ejemplar con lo que, a buen seguro, así será la sentencia también. Abstracción hecha de la intervención de la abogacía del estado que no ha estado a la altura de las circunstancias y que no va a ser por su nefasta intervención por lo que se vaya a desaconsejar judicialmente la presencia del delito de rebelión; sino porque es muy forzado casi imposible su apreciación técnico formal. 

viernes, 31 de mayo de 2019

CRÓNICA





Era el 1 de noviembre de 1.755 tuvo lugar el Terremoto de Lisboa. Esta fue la crónica de lo sucedido en Extrenadura: 

Antes del terremoto: 

En Alburquerque se comenta que fuentes perdieron agua y otras que llevaban años secas brotaron agua. El río Gévora creció y se enturbiaron sus aguas. En Alcántara el río Tajo se alteró bastante subiendo y bajando con aceleración. En Alcuéscar, la Fuente del Concejo (Pozo Granado) abundó en agua que no tenía pero salía turbia y el río Aljucén se llenó de agua sin que hubiese antecedido lluvia. En Torremocha muchos pozos contiguos a la población crecieron sus aguas en aquel instante con bastante intensidad, en Benquerencia los minerales de agua se registran abundando tanto que manan dos terceras partes más que anteriormente, en Arroyomolinos de Montánchez se han perdido y minorado dos veneros de agua y la Fuente Herrumbrosa ha aumentado y crecido en abundancia y han aparecido veneros donde no los ha habido jamás. Valdefuentes: en una fuente de este pueblo que tenía agua clara y cárdena se volvió blanca a modo de leche. Se ha observado brotar más agua de manantíos, fuentes y arroyos que antes no la tenían, se informa haber ocurrido en Valencia de Alcántara, y los que tenían agua con abundancia se secaron. 

Lo vieron en Alcántara (se sintió aire huracanado), Benquerencia (se levantó por Oriente una exhalación), Puebla de Alcocer (se advirtió turbado el sol). En algunas localidades los comentarios sobre estos efectos son más descriptivos y explícitos, por ejemplo, desde Arroyo del Puerco (hoy, de la Luz) se dice que: señales aparecieron a las 4 horas, grande claridad, el resplandor ocasionaba un gran terror. Ocasionaba el resplandor un cometa rojo con la figura de gran serpiente cuya cabeza era disforme y con el cuerpo y extremidad de la cola formando diferentes ondas que se fue poniendo de color blanco y al final formo un "m" mayúscula con medio cerco o arco inferior. 





Un munícipe de la localidad, Pedro de Mendoza, afirma que esto mismo le consta que se ha visto en Badajoz porque se lo ha dicho su aperador de aquella ciudad. En Almoharin cuentan que vieron una exhalación y al deshacerse quedó hecho un farol que iluminó toda la tierra causando pavor. También en Alcuéscar se vio una grande exhalación o una especie de estrella con abundante luz que pareció ser como en medio del día. En Valdefuentes lo que vieron fue una estrella y haciendo en sus partes al modo de "ese" se mantuvo fijo como una hora y luego se desvaneció; y, en Valencia de Alcántara vieron un gran resplandor de fuego, un cometa que salía aquella luz de debajo de la tierra, alguien llego a sentir gran calor en las piernas como sí allí hubiera un fuego grande. 




Algunas consecuencias: 

En Trujillo vieron temblar iglesias, conventos y casas particulares temiendo la ruina lo que sobrevino en el campanario de la iglesia de Alburquerque además sufrió desperfectos considerables en el castillo y fortaleza de la plaza, como también ocurrió en Aljucén y en el coro y los portales de Almoharín. 

martes, 21 de mayo de 2019

REFLEXIÓN






Vaya chungo más guapo que tenemos montado.




En efecto: a España no la va a conocer ni la madre que la parió.




Por ejemplo, yo, ya, no doy crédito a lo que veo...la verdad sea dicha....Esto si que es es: despeñarse desde las altas cumbres de la locura al profundo abismo de la simplicidad.